Todos los españoles no somos iguales ante la ley

Dice nuestra querida y admirada (aunque pocas veces leídas y menos analizadas) Constitución:

Artículo 14

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Desde luego no creo que nadie crea esto de entrada, pero por si acaso explico mi punto de vista. Cuando alguien roba siempre es más sospechoso el negro que el rubio, cuando alguien atraca siempre es más sospechoso el vagabundo que el encorbatado, cuando alguien miente siempre es más sospechoso el hippy que el católico.
Poca gente puede cuestionarse esto hoy en día, nadie dice que vayan a ir a la cárcel, pero de entrada todo el mundo habla de uno y no de otro.
No quiero ir a este aspecto sin embargo, sino a otro bien concreto, en la Corona. Cito de la Constitución:

Artículo 57

La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.

Ahí tenemos el primer problema, nada más empezar el famoso título II. Sigue el orden de primogenitura, pero si nace una niña no vale, si nace otra niña tampoco vale y así hasta que nazca un Santo Varón.

Vaya por Dios. Y esto pasa en pleno siglo XXI, a la altura del año 2007…

Dice otro texto, que a mi juicio se lleva la palma del atentado contra el artículo 14:

Artículo 56

3. La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65,2.

Ale, los actos del Rey no están sujetos a responsabilidad. Es decir, que tiene toda la inmunidad legal para poder hacer cualquier cosa que le viniese en ganas, que nadie puede exigirle responsabilidad alguna.

Nada de nada. Haga lo que haga

El feminismo hipócrita

Podríamos empezar con el “políticamente correcto” feminismo. Desde luego que ahora somos todos los más feministas que hay, somos la creme de la creme del feminismo, que nadie nos tosa en ese tema.

- “¡Ah, pero si tú eres un hombre!”.
- “Da igual, pero soy femin
ista”.


Desde luego, qué impopular es decir eso, pero es la realidad. Que un hombre diga que es feminista es porque es un hipócrita o un necio (con perdón); es decir que quiere hacerse la foto o que confunde feminismo con política sociales de igualdad o con políticas destinadas a mejorar/aumentar la presencia de la mujer en algún ámbito. Algo a mi juicio necesario, totalmente necesario, pero nunca he visto a un judío skinhead (al menos no es muy normal o no lo sería).

La verdad es que suena incluso machista: “este tío está en contra de las mujeres”. No. Simplemente critico ese afán por ser el más progre y el más guay. El papel de la mujer es esencial en cualquier sociedad, su capacidad la demuestran las encuestas (mejores notas, gran capacidad laboral, etc.). Ellas saben hacer todo lo que hace cualquier hombre igual y mejor. Que se potencie la igualdad, que se aprueben leyes de paridad, que todos seamos iguales e “igualas” a todos los efectos.

Pero que nadie se quiera hacer una foto engañando a la gente. Feminismo es igual que machismo, pero dándole la vuelta a la tortilla, así no se logra la igualdad.

No toquemos nada que se va a romper España

Ayer estuvo Llamazares en Cáceres y como todo buen ciudadano al que sí le interese la política (no comprendo cómo la gente puede decir que no le interesa algo que nos rodea, algo de lo que depende su futuro), no pude faltar a la cita.

Lo primero que tengo que decir es que me fastidió mucho ver el paraninfo de Filosofía y Letras casi vacío ante un acto de tal envergadura. No concibo cómo puede venir el líder de un partido nacional a Cáceres, a nuestra Universidad y la asistencia no fuese masiva. Debo estar perdiendo facultades porque últimamente no me explico muchas cosas…

Decía Llamazares, entre otras muchas cosas, que el sistema político vigente era injusto con ellos. No le falta razón.

Uno se va al resultado de las elecciones de 2004, que hoy con internet ya se puede hacer cualquier cosa, se pone a mirar los votos y la relación de diputados por partido y ve esto:

La verdad es que tenemos un sistema electoral malo, por no decir rematado.

¿Cómo un partido político con 1.269.532 votos menos diputados que otro con 417.154 votos? Más de 800.000 votos más tiene IU que PNV, sin embargo le corresponden dos diputados menos.

La pregunta en sí viene a ser parecida si se efectúa desde otra óptica ¿cómo una formación con menos de medio millón de votos puede tener más diputados que otro con más de 1,2 millones?

La pregunta tiene mucha tela que cortar detrás. Personalmente creo que es uno de los problemas más grande que tiene España y tenemos todos los españoles. Una formación política por el hecho de ser nacionalista en alguna región o entidad nacional (como Cataluña y Andalucía) no debe tener ese gran peso en el Congreso. Se supone que el Congreso es una Cámara de ámbito nacional, para cuestiones regionales ya está el Senado.

No hay que confundir esto con cualquier posibilidad de que estas formaciones no estuviesen en Madrid, tienen todo el derecho como formaciones autónomas, pero su peso debería estar en relación a los votos obtenidos en la totalidad del territorio, ni medias tintas ni complicaciones.

Parece algo lógico, pero ¿quién da el paso para cambiarlo?